Abuso de drogas, productos químicos o plantas
Algunas personas usan ciertos medicamentos para modificar su estado de ánimo o su comportamiento, para tranquilizarse o para comportarse con más energía. Esta práctica se califica de «abuso de drogas» o “uso indebido de drogas” independientemente de que se trate de drogas legales o ilegales. Existe un uso indebido o abusivo de drogas legales, tal el caso de algunas
personas que abusan de la cafeína, las anfetaminas, los opiáceos (p. ej., morfina, codeína, nalbufina), o los tranquilizantes (p. ej., benzodiacepinas). El consumo excesivo de alcohol es también una importante modalidad de abuso de drogas. Entre las drogas ilegales se podrá citar el consumo de cocaína, marihuana, éxtasis y LSD, entre otras.
También hay otras sustancias que pueden producir algunos de esos efectos. Algunas personas inhalan con ese fin ciertos productos químicos (pegamentos, pinturas, diluyentes, quitaesmaltes, gas para encendedores, derivados del petróleo o líquidos para la limpieza en seco). En estos casos se puede hablar de «abuso de solventes». También hay personas que respiran los vapores que se desprenden de un trapo empapado o que introducen productos químicos o pegamentos en una bolsa de plástico y respiran profundamente en su interior.
En muchas sociedades se utilizan plantas u hongos por sus efectos alucinógenos, estimulantes o relajantes. Algunas plantas se comen crudas, mientras que otras se cocinan, se transforman en bebidas (p. ej., té de floripondio) o se fuman (p. ej., tabaco y cannabis o marihuana).
Muchos de los medicamentos, productos químicos y plantas de los que se abusa son tóxicos si se consumen de golpe en gran cantidad o se emplean durante muchos meses o años. El alcohol, por ejemplo, produce alteraciones hepáticas, el hábito de fumar provoca cáncer del pulmón y el cannabis puede deteriorar la memoria.











